Municipios y Población

 

El ámbito territorial del área de transporte metropolitano de Valencia queda definido por la Ley 1/1991, de 14 de febrero, de la Generalitat Valenciana, donde se establece que ésta comprende a Valencia y 56 municipios más de la Corona Metropolitana, incluyendo todos los de la comarca de l’Horta, además de gran parte de los de El Camp de Túria y cinco municipios más de la Ribera.


Posteriormente, mediante decreto del Gobierno Valenciano, 85/2001 de 24 de abril, este ámbito de aplicación de la ley se amplía con la incorporación de tres municipios más: Sagunto, Loriguilla y San Antonio de Benagéber, este último después de haberse segregado del municipio de Paterna.


De conjunto, todo este ámbito presenta, a efectos funcionales, una cierta especialización territorial por coronas, que ha servido de base para establecer hasta cuatro zonas concéntricas a efectos de integración tarifaria: la primera corresponde al ámbito urbano de Valencia y los municipios conurbados (zona A). La corona Metropolitana se dividió en su día en otras dos zonas, B y C, y, posteriormente, cuando se produjo la integración efectiva de Sagunt, atendiendo a criterios de distancias, oferta de servicios y tarifas vigentes, se creó una nueva zona D. En concreto, los municipios que integran cada zona tarifaria son los siguientes:

 

  • Zona A: la zona urbana de Valencia. Comprende los términos municipales de Valencia, así como los de los núcleos conurbados con la ciudad: Mislata, Tavernes Blanques, Alboraia (núcleo urbano) y Xirivella (interior del cauce nuevo). Esta es la zona urbana más compacta del Área y se caracterizaría principalmente por su clara especialización terciaria.

 

  • Zona B: primera corona metropolitana. Comprende los municipios más próximos a Valencia: Almàssera, Meliana, Vinalesa, Foios, Albalat dels Sorells, Albuixech, Emperador, Massalfassar, Museros, Massamagrell, la Pobla de Farnals, Rafelbunyol, Bonrepòs i Mirambell, Rocafort, Alfara del Patriarca, Moncada, Godella, Burjassot, Paterna, Manises, Quart de Poblet, Aldaia, Alaquàs, Torrent, Xirivella (exterior Cauce Nuevo), Paiporta, Picanya, Sedaví, Benetússer, Lloc Nou de la Corona, Alfafar, Massanassa, Catarroja, Albal, Beniparrell y Silla. Esta serie de municipios conforman entre sí un anillo urbano alrededor de la capital, aunque con ciertas discontinuidades entre corredores, y es la zona que presenta una mayor especialización funcional industrial.

 

  • Zona C: segunda corona metropolitana. Comprende los municipios de El Puig, Puçol, Bétera, l’Eliana, la Pobla de Vallbona, San Antonio de Benagéber, Benaguasil, Benisanó, Llíria, Riba-roja de Túria, Loriguilla, Vilamarxant, Alcàsser, Picassent, Almussafes, Benifaió, Alginet, Carlet y Sollana. Esta es la zona más amplia, en la que los municipios se encuentran ya diseminados, en algunos casos entre extensos espacios de uso agrícola, por lo que pese a ser un espacio de claro predominio industrial presenta una especialización agrícola muy importante.

 

  • Zona D: municipio de Sagunt.

 

 

La extensión que ocupa la ATMV es de 1.414,8 km2, de los que el 10,45% corresponden a la zona A (núcleo central), el 24,03 % a la zona B (primera corona metropolitana), el 56,19% a la zona C y el restante 9,33% a la zona D, estas dos últimas zonas integradas funcionalmente en la segunda corona metropolitana.


En cuanto a la población metropolitana, ésta alcanzó 1.732.830 habitantes en 2006, lo que supone aproximadamente el 36% de los habitantes de la Comunitat Valenciana, distribuyéndose geográficamente de manera muy dispar. En el Núcleo Central se concentraba casi el 51% del total, alcanzando una densidad de población de casi 6.000 habitantes por Km2. En el extremo opuesto, la zona D era la de menor población, con menos del 4% del total, lo que daba una densidad de 475 h/Km2, aunque es superior a la de la zona C, que con casi el 13% de la población presenta una densidad de a penas 279 h/km2. Finalmente, la zona B concentra casi un tercio de la población total, y registra una densidad media de 1.675 h/km2.

 

 

 

 

 

La población total del ATMV ha registrado en los últimos años una tendencia alcista constante que, como se observa en la tabla y gráfico adjuntos, registra los mayores incrementos en estos últimos años. Durante el período 1996-2001, como consecuencia de la ampliación territorial de la propia ATMV, que en el abril de 2001 incorporó tres municipios más (Sagunt, San Antonio y Loriguilla), lo que supuso una adición de 60.557 habitantes más. Y durante este último quinquenio, como resultado de los fuertes flujos migratorios que tanto la ciudad como el conjunto del Área han atraído.

 

 

1986

1991

1996

2001

2006

D 2001-2006

Corona Metropolitana

604.503

624.757

659.732

749.694

853.693

13,87%

Núcleo Central

783.758

835.866

808.411

813.970

879.137

8,01%

TOTAL A.T.M.V.

1.388.261

1.460.623

1.468.143

1.563.664

1.732.830

10,82%

D a.a.

 

1,02%

0,10%

1,27%

2,08%

 

 

No obstante este crecimiento presenta distinto comportamiento por ámbitos. La población de la Corona Metropolitana ha crecido durante los últimos 20 años de manera constante y a ritmos crecientes, habiendo aumentado durante este período en casi 250.000 efectivos más, casi un 30% respecto a 1986, lo que supone un 1,29% de crecimiento anual acumulado. En tanto que el Núcleo Central, y sobre todo la ciudad de Valencia, registra una evolución fluctuante, con un importante crecimiento entre 1986 y 1991, unas pérdidas de población durante todo el decenio siguiente hasta 2001, y una fuerte recuperación durante el último quinquenio, saldándose el período con un incremento de poco más del 12% respecto a 1986 (un 0,58% anual acumulado), y un aumento de casi 100.000 habitantes.

 

 

Este superior crecimiento de población que registra la Corona Metropolitana, más del doble tanto en términos relativos como absolutos respecto al Núcleo Central, refuerzan el carácter cada vez más residencial de los municipios que conforman la Corona con respeto a Valencia.

 

De hecho, el Núcleo Central, y más concretamente la ciudad de Valencia, registra durante todo el período intensos flujos de migración en beneficio de la Corona, como consecuencia de la migración de segmentos de población urbana con niveles de ingresos medio-altos que buscan en las nuevas urbanizaciones que proliferan en los municipios de la Corona, espacios menos congestionados y mayor calidad de vida, reforzando con ello el aumento de la movilidad mecanizada radial que diariamente se produce por motivos obligados (trabajo y estudios), lo que indudablemente contribuye a aumentar el carácter metropolitano del Área de Valencia.